Una pequeña broma causó la gran tragedia del crucero
El accidente del Costa Concordia no se debió al azar. Un juego, un guiño cómplice a dos tripulantes históricos de la nave, fue lo que llevó al capitán del crucero a acercarse a la orilla de la Isla de Giglio peligrosamente, publicó Infobae.
“Todo esto por un favor”, era uno de los comentarios que circulaban por la isla de Giglio al día siguiente del naufragio. Un favor no pedido, para colmo.
La historia, tal como la relata el diario italiano Corriere della Sera, desmiente una primera versión: la de que el capitán acercó al barco a la costa para que los pasajeros saludasen a los…