Tiburones buscan ser Lázaro
CARACAS.- Cuando Marco Davalillo heredó el mando de los Tiburones de La Guaira hace tres semanas, recibió una empresa casi desfalcada, con los números en rojo y con rumbo seguro a la quiebra.Con su característica sencillez, el otrora mánager de Caribes de Anzoátegui vio el problema, se volteó la gorra y se fajó junto a su plantilla a obtener resultados diarios que le permitieran salvar una campaña casi perdida.
“No estamos eliminados”, decía y con razón. Aun cuando tenían seis victorias en 27 juegos los escualos tenían las piezas para asumir un plan de salvación simple en el papel,…