Resfriado, mala digestión, día de resaca... ¿la solución? ¡En la despensa!
En ocasiones, cuando se trata de dolencias menores, no está de más darse un paseo por la nevera o los armarios de la cocina antes de recurrir al botiquín. Que los alimentos tienen una relación directa con nuestra salud es algo que nadie se atreve a cuestionar. No por casualidad, hace siglos que determinados productos y preparaciones culinarias se utilizan como antídoto para enfermedades o dolencias ‘menores’ con grandes resultados.
¿Algunos ejemplos? He aquí unos cuantos:
INFUSIONES Y DECOCCIONES
Las infusiones se hacen dejando las hojas y frutas unos minutos en agua caliente…