Los látigazos de El Potrillo
Dos Mundos. Así se llama la gira que trae de vuelta a Alejandro Fernández en menos de un año. Y dos mundos son los que parecen habitar en el cantante mexicano: el del charro y el del baladista amelcochado que vive sin duda uno de sus mejores momentos. Pantalón negro ajustado, chaleco a la cadera, grecas plateadas de arriba a abajo, camisa blanca, corbata de rebozo a juego, hebilla lustrada justo sobre la pelvis y sombrero, Alejandro Fernández sale al escenario a las 9:04 de la noche y de inmediato alborota las hormonas de miles de jóvenes treintañeras, cuarentonas y un poco más, que se dan…