
Atención! Por esta razón no debes usar jamás un secador de manos
Errores de higiene cometemos todos, a diario, cada momento. Desde no lavar las sábanas y la ropa de cama lo suficientemente a menudo o cometer errores en la regularidad de nuestras duchas –tanto por exceso como por defecto–, hasta cosas tan habituales como restregarnos por la cara el infecto teléfono móvil que has dejado sobre todo tipo de superficies dudosamente desinfectadas, o toquetear monedas y billetes llenos de suciedad. Pero en lo que a nuestra insalubridad vital se refiere, nunca hay suficientes avisos.
Una vez más, en este mundo prea-pocalíptico en el que los peligros se esconden…