Lo que hizo Adrian Thaws conocido como Tricky el jueves en el Anfiteatro de El Hatillo no fue un concierto tradicional. Sus seguidores de culto sabían a qué atenerse, a la energía, la intensidad del sonido, la potencia de la banda y el posible repertorio. Pero nunca llegaron a imaginar que el padre del triphop se ausentaría en mitad de la presentación para ser atendido de emergencia en un ambulatorio tras presentar un ataque de asma.
La travesía para ver a Tricky comenzó a las 7:00 de la noche ante unas doscientas personas, los venezolanos de Chucknorris ofrecieron parte de su repertorio que no decepcionó a los pocos presentes que lograron llegar a tiempo al recinto tras sortear el tráfico caraqueño. A las 8:00 de la noche, media hora antes de lo previsto, Tricky salió cual boxeador peso pluma al ring, enfundado en un pantalón deportivo, con los puños en el aire y rodeado por su banda compuesta por cuatro chicas en bajo, guitarra, batería y coro, y el encargado de los sintetizadores.
You don’t wanna y Really Real dieron inicio a la extraña noche de Tricky. Él no sabe cantar, lo confiesa, recita una especie de rap a veces incomprensible que mostró el jueves. Cada palabra era un susurro envuelto en sonidos de sintetizador y en la voz de la cantante Francesca Belmont. Tomó el micrófono y golpeó con él su pecho produciendo sonidos parecidos a latidos de corazón. El público a veces estaba en éxtasis bailando y otras ensimismado con los ojos cerrados.
Con el cover Motörhead, Ace of Spades, Tricky invitó a la audiencia a subir al escenario. Tres decenas de personas subieron y rodearon al británico, quien a pesar de todo seguía susurrando. Varias veces en mitad del tema dejaba sola a la corista y él iba al fondo el escenario, conversaba con el tecladista y encendía un cigarrillo tras otro. Siguieron en el repertorio Overcome, Puppy Toy y Black Steel con el que Tricky desapareció hacia los vestuarios durante más de 20 minutos. Su banda no se inmutó y siguió interpretando varios temas sin él. «¿Donde está Tricky?» vociferaban desde el público. A las 9:22 de la noche el productor del evento tomó el micrófono e hizo el anuncio: «A Tricky lo están nebulizando en el ambulatorio, pero vuelve». Los músicos se retiraron y diez minutos más tarde apareció Tricky con más energía. La pausa le afectó para bien y se convirtió en el director musical. Mientras rapeaba daba órdenes a sus músicos con un movimiento leve de su mano, ellos acataban y él cobraba protagonismo.
Bajó de la tarima en el tema Past Mistake y terminó el concierto en la parte alta del recinto abrazado por fanáticos y cegado por los flashes.