Sanáa. – Los violentos choques entre los fieles al régimen de Alí Abdulá Saleh y la oposición volvieron a dejar un baño de sangre en el Yemen por segundo día consecutivo, con la muerte de al menos 32 personas en las ciudades de Sanáa y Taiz.
El número de fallecidos podría aumentar debido a que, lejos de disminuir, los enfrentamientos continúan en ambas zonas, escenarios de multitudinarias marchas contra el presidente yemení, acotó Efe.
En el centro de la capital, un tiroteo se desató en los alrededores de la plaza del Taguir (Cambio), epicentro de la revuelta, cuando las fuerzas de seguridad y la Guardia Republicana intentaban desalojar a los manifestantes que se dirigían al palacio presidencial.
Un grupo de militares partidarios de la oposición y seguidores del general desertor Alí Mohsen al Ahmar se enfrentaron entonces con las tropas leales al régimen en sucesos similares a los de la víspera, cuando murieron otras 27 personas.
El uso de armas de guerra se ha extendido en los combates y prueba de ello son los ataques con artillería de las fuerzas de la Guardia Republicana, que dirige el hijo del mandatario Ahmed Alí Abdulá Saleh, contra los militares opositores.
Fuentes médicas confirmaron que tanto los 28 fallecidos en Sanáa como los cuatro en Taiz fueron por disparos, y precisaron que entre las víctimas hay un bebé de siete meses y cinco soldados de la oposición.
Los opositores han acusado al régimen de Saleh de utilizar francotiradores para disparar a los manifestantes desde las azoteas de los edificios.
La ola de violencia coincidió con las llegada a Sanáa del enviado especial de Naciones Unidas para Yemen, Yamal ben Omar, y del secretario general del Consejo de Cooperación del Golfo Pérsico (CCG), Abdelatif al Ziani, para seguir el desarrollo de la situación.
Una misión de la ONU presentó un informe ante el Consejo de Derechos Humanos en Ginebra, en el que se confirma el asesinato de cientos de personas desde que comenzaron las protestas a 27 de enero pasado, las cuales fueron sofocadas con el «uso excesivo y desproporcionado de la fuerza letal por parte del Estado».
Asaltan base militar
Por otro lado, Miles de opositores respaldados por soldados desertores tomaron por asalto en Yemen una base militar de la Guardia Republicana, fuerza liderada por el hijo del presidente, Ahmed Saleh, citó la emisora Al Arabiya informaciones brindadas por testigos.
Según se informó, en el asalto, registrado en la capital del país, no se emitió ni un solo disparo. Los miembros de la Guardia emprendieron la fuga y dejaron sus armas en la base, continúa la fuente.