El juez Baltasar Garzón deberá comparecer ante el Tribunal Supremo español el próximo 15 de abril en relación con la querella que se tramita contra él por el dinero que presuntamente percibió del Banco de Santander durante su estancia en la Universidad de Nueva York en los años 2005 y 2006.
Los querellantes, José Luis Mazón y Antonio Panea, relacionaron la percepción de 302.000 dólares por parte del juez con su decisión de no admitir a trámite posteriormente una querella contra directivos del Santander, entre ellos su presidente, Emilio Botín, en el proceso penal por las «cesiones de crédito».
El Tribunal Supremo admitió a trámite la querella presentada por la acusación el pasado 28 de enero y casi un mes después rechazó el recurso que Garzón había interpuesto contra esta decisión.
A principios de marzo, la defensa del magistrado remitió al alto tribunal una certificación de la Universidad en la que se afirma que fue el Centro Rey Juan Carlos I el que pidió y recibió financiación del Banco Santander para los cursos en los que participó Garzón.
La certificación añade que «ninguno de estos gastos tomaron la forma de compensación directa o indirecta, en dinero o especie, al juez o a su familia».
El documento también explica que los términos de la remuneración que recibió el juez durante su titularidad de la cátedra Rey Juan Carlos I de España no guardan relación alguna con los patrocinios del Banco Santander.
Garzón ya declaró como imputado ante el alto tribunal español el pasado 9 de septiembre con motivo de la causa que se sigue contra él por investigar las desapariciones durante la Guerra Civil española y el franquismo (1936-1975).
En el Tribunal Supremo hay una tercera causa abierta contra el juez de la Audiencia Nacional por ordenar intervenir las comunicaciones en prisión entre varios imputados en la presunta trama de corrupción conocida como «caso Gürtel», y sus abogados.
gm / Reporte360