En busca del mejor robot mayordomo
En el futuro, habrá robots en nuestros hogares. Harán las tareas más arduas, los trabajos más pesados y aburridos, mientras nosotros nos tomamos un trago o jugamos con nuestros hijos.
Eso es, al menos, la promesa que ventilan algunas películas, novelas y artículos periodísticos. Pero la realidad todavía no se empareja con sus dichos. Hasta ahora los únicos robots domésticos con un razonable nivel de difusión son juguetes y en un bien distante segundo lugar, ciertas aspiradoras automáticas.
Esas soñadas máquinas inteligentes, capaces de recibir a las visitas, servir canapés y lavar la…