El Relámpago del Catatumbo, la tormenta eterna de Venezuela

    Cuando Erik Quiroga cumplió cinco años, su madre le apuntó en el horizonte el espectáculo de luces de una fastuosa tormenta eléctrica que se gestaba casi todas las noches a 65 kilómetros al oeste de su natal Valera, al pie de los Andes venezolanos.

Cuatro años más tarde, cuando se trasladó con su familia a las inmediaciones del lago de Maracaibo, epicentro de aquella tormenta eterna, por fin conoció de cerca lo que terminaría siendo el amor de su vida: el Relámpago del Catatumbo.
La tormenta ha sido utilizada como guía por marineros desde tiempos coloniales
“A los nueve años me…

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