
El “fin del mundo” ya le llegó a los inuit: sus tierras se derriten por el calentamiento
En Umiujaq ya no hay largas temporadas de caza y pesca en el hielo. En los pueblos aislados del Gran Norte de Canadá, el desajuste climático se hace sentir dramáticamente, lo que complica aún más la vida de las comunidades inuit que luchan por preservar sus últimas tradiciones.
"Me encanta la pesca en el hielo y adoro las huevas de pescado. Pero la pesca ya solo es posible durante algunas semanas porque rápidamente se vuelve peligrosa", se lamenta Nellie Tookalook, que vive en esta localidad del fin del mundo situada en la costa oriental de la bahía de Hudson, en una región subártica…