Comenzó el final

   Pareciera que falta mucho para desilusionarse o sentirse ganadores, queda tiempo para esperar a que lleguen los caballos, despunten los novatos y el equipo se acople. La temporada avanza y los que aprovechan las debilidades del otro para imponer sus fortalezas acumulan victorias que a estas alturas del campeonato se convierten en una cuenta de ahorros que bien puede compensar una mala racha. De pronto aparece un slump y esa misma alineación que parecía indomable deja de producir y esos lanzadores dominantes comienzan a batearles y es cuando aquel "maíz de los pericos" adquiere gran valor.…

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