Catherine Fullop se muestra natural sin poses de diva o de ‘vedette’. No le importa su peinado ni su maquillaje cuando está entre el público. Dice ser una mujer descomplicada que busca la humildad en sus conversaciones y cuando se toma fotografías con cada uno de los fans que le piden.
Ya no es la muchacha de los ochenta que apareció en la telenovela «Abigail» en Venezuela. Es una mujer del espectáculo, que ha participado en programas como «Catherine al 100 por ciento».
La actriz, modelo, presentadora de TV, ‘vedette’ está en Ecuador para ser la imagen del programa de ayuda social de Yanbal. Será la madrina de la escuela 12 que construirá esta entidad para niños con capacidades especiales.
Ahora que sus hijas (Oriana y Tiziana Sabatini) son adolescentes se dedica a los programas de ayuda social en Argentina, especialmente con el impulso de la mujer como un ícono de admiración.
Ayer recibió a EL COMERCIO en un hotel del norte de Quito. Tiene el cabello corto y rubio, impone una nueva moda más fresca. La falda larga y una camiseta blanca con una especie de chaleco café le diferenciaban cuando caminaba -siempre sonriente- en las instalaciones del hotel.
Fullop recuerda que cuando era niña pertenecía a una familia humilde pero muy unida. En su hogar le inculcaron los valores de la felicidad y la libertad y eso le forjó su responsabilidad hacia los demás. Dice que le gusta ayudar a la gente porque ha «sentido lo que es no tener». Quiere ser parte de los fans que tanto la han apoyado para «apoyarlos de vuelta».
El soporte a los más necesitados y la mano amiga son los lemas que tiene en mente para su vida. Para ella, los pequeños gestos hacen grandes diferencias para poder brindar a las personas más vulnerables herramientas para que vivan dignamente y llenos de bendiciones y sonrisas.
En la sesión de fotos es coqueta. Sonríe fácilmente en sus poses; sabe lucir bien. En su muñeca izquierda lleva un brazalete grueso, turquesa y en su dedo anular un anillo. En una de las fotos se acuesta en la hamaca y Catherine mira al cielo y sonríe. Solo ahí se puede ver que en su pie derecho tiene un tatuaje. Tiene aún acento venezolano, pero cuando remeda a su esposo Osvaldo Sabatini se le sale lo argentino. Vive en el país de su marido. Sabatini es su segundo esposo, la actriz estuvo casada con su colega y compatriota Fernando Carrillo, de quien se divorció en 1994.
Oriana Gabriela 16, su hija mayor, es modelo; debutó en las pasarelas en el 2008. Catherine cuenta que a veces quiere llorar cuando su papel de mamá, esposa, actriz, cantante y bailarina ocupan su agenda las 24 horas del día. Ha aprendido a priorizar su tiempo dándole la mayor parte de él a los miembros de su círculo familiar cercano.
Cuando habla sobre las mujeres, explica que tienen una fuerza sobrenatural que las hace más fuertes. Según la venezolana, nacionalizada argentina, la mujer es la base de la sociedad. Siempre se ha rodeado de muchas mujeres y busca también en ellas apoyo.
Catherine Fullop regresará mañana a Buenos Aires, Argentina, luego de terminar su trabajo en la campaña con los niños y las familias que pertenecen a Olimpiadas Especiales. Antes de despedirse se muestra amable y jovial. «¿Tienes Twitter?, pregunta. «Dámelo, yo te sigo…».
Su trabajo y vida
Catherine Fullop nació en Caracas, Venezuela, en 1965. En el país se hizo famosa por la telenovela «Abigail», donde fue protagonista junto a Fernando Carrillo.
Actualmente está casada con Osvaldo Sabatini, hermano de la afamada tenista argentina Gabriela Sabatini.
La actriz tenía previsto dar una rueda de prensa anoche en Quito, en la cual daría detalles de su trabajo social. La marca de cosméticos que la invitó realizará la presentación de su proyecto social y de mercadeo.