Si bien existe un estándar mundial para el consumo adecuado de calorías, los zulianos con su dieta duplican ese límite. Los hábitos alimenticios de la región están relacionados directamente al incremento de pacientes con síndrome metabólico en los últimos años, según se registra en las consultas de los nutricionistas del estado, así lo publicó Panorama.com.ve.
Rafael David Álvarez / Maracaibo
“Las recomendaciones internacionales indican que las mujeres pueden consumir 2 mil calorías y los hombres 2 mil 300, un zuliano promedio puede llegar a consumir desde 3 mil hasta 4 mil calorías diarias (…) El 80% de los casos de síndrome metabólico está vinculado a la forma en la que nos alimentamos. El hecho de que nosotros ganemos más peso, que tengamos mayor disposición para consumir alimentos con mayor cantidad de calorías y a ir creando depósitos grasos, nos predispone a padecerlo”, expresa Nadia Reyna, especialista en ciencia y tecnología de los alimentos de la Universidad del Zulia.
El síndrome metabólico es la agrupación de varios factores como la hipertensión arterial, la hiperglicemia —diagnóstico de diabetes—, la circunferencia abdominal por encima de 88 centímetros en la mujer y 102 en el hombre, los triglicéridos en más de 150 mg/dl y el síndrome de ovario poliquístico en la mujer.
Si existen tres de esos factores ya se puede diagnosticar un síndrome metabólico que puede llevar a la muerte por infarto o accidente cerebrovascular, asegura María Conde, coordinadora regional de nutrición y dietética.
“Los hábitos alimenticios influyen en el desarrollo de la enfermedad. Los zulianos estamos categorizados como que somos unos comelones y no sabemos comer sano. Preferimos las frituras, refrescos y no incorporamos frutas y vegetales a nuestras comidas”, indica Conde.
María Conde recomienda “aumentar el consumo de frutas, vegetales, granos, leguminosas, cereales y ensaladas, comer alimentos protéicos de bajo costo pero de alto valor biológico (como la clara del huevo) y hacer más de 30 minutos de actividad física al día y repetirlos mínimo cuatro días a la semana”.