¿A quién no se le han nublado los sentidos con unas copitas demás?
A quién no se le han nublado los sentidos con unas copitas demás? pues más de uno confesó haber hecho el espectáculo de su vida bajo los efectos del licor y no una vez, sino en varias oportunidades. Las anécdotas van desde bailar sobre la mesa y hasta encerrarse en el baño y no querer salir porque “estaba fea”.

