
¿Realmente son las feromonas las que nos hacen más atractivos para el sexo opuesto?
En 2010 decenas de personas se reunieron en una galería de arte de Brooklyn, en Nueva York (EE.UU.), para olerse las camisetas las unas a las otras.
No se trataba de una fiesta fetiche, sino de una prueba de seducción a través del olfato.
La premisa de la "Fiesta de las Feromonas" era sencilla: abrir una de los muchas bolsas que contenían la camiseta usada de otra persona y olerla.
Si te gustaba lo que olías, entonces podías tener una cita con el propietario de la prenda.
Este experimento olfativo fue todo un éxito y se celebraron más "Fiestas de las Feromonas" en Los Ángeles…