Lo importante de los partidos es el cierre, sin importar como comiences. Este principio en el baloncesto es vital y Marinos de Anzoátegui lo cumplió a cabalidad para coronar una remontada épica por 93-91 que los coloca 3-0 sobre Cocodrilos de Caracas.
El elenco oriental, durante los tres primeros cuartos, estuvo abajo y dejó que los capitalinos (en su casa) controlaran los parciales por 30-28, 50-47 y 73-60. Pero lo mejor pasó en los últimos 4:30 minutos.
Caracas ganaba 86-76 al cumplirse dicho tiempo. De ahí en adelante los dirigidos por Jorge Arrieta, de la mano de un inspirado Gregory Vargas, sacaron un parcial 17-5 a su favor para estar a un paso de la final por cuarto año seguido.
Con 48.2 segundos por jugar, una cesta -más con que el corazón que con elaboración técnica- de Jesús Centeno puso arriba a Cocodrilos 91-88.
Gregory Vargas en una jugada colectiva, con 7 segundos por jugarse, puso la pizarra 91-92 a favor de los suyos.
Los capitalinos en su último chance ofensivo elaboraron una jugada para el uruguayo Leandro Garciamorales pero el charrúa colisionó entre dos defensas orientales y perdió el balón.
Un foul y un tiro libre acertado de Gregory puso el definitivo 93-91 y ni el tiro de cancha a cancha de Jack Martínez logró rozar el aro. Marinos puso contra la pared a Cocodrilos.
El cuarto partido de la serie es este miércoles a las 7:30 pm en el PNU, en lo que definirá si Anzoátegui termina de aniquilar a Caracas o los avileños -juego a juego- logran extender su vida.
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