
Un estilo de vida sana ayuda a reducir los síntomas
¿Cómo se debe preparar una mujer para la menopausia?
Lo importante es llegar lo más sana posible. El climaterio se da alrededor de los 50 años y representa el fin de la etapa reproductiva. Durante ese período, los ovarios van dejando de funcionar y la mujer se va quedando sin su hormona, que son los estrógenos. Todo esto trae aparejado una serie de síntomas, que pueden llegar a ser leves, moderados o intensos. Se calcula que el 70 por ciento de las mujeres tienen síntomas, como irritabilidad, insomnio, sofocos. Pero esta proporción se da en los países occidentales, Estados Unidos, Europa. En Oriente, en cambio, las mujeres presentan muchas menos manifestaciones.
¿A qué se atribuye esa diferencia?
Se puede decir que inciden los hábitos, las costumbres, la dieta, el lugar dónde se vive. También influye lo cultural. Una mujer va a tener más síntomas cuando atraviesa un período en el que siente que va hacia algo peor, no mejor. En nuestra sociedad, el envejecimiento está mal visto. Para los orientales, en cambio, está ligado a la sabiduría. No existe esta valoración de la belleza y la juventud. Acá las mujeres tienen que ser lindas, flacas, altas, jóvenes. Entonces se hacen cirugías. Hay toda una lucha contra el envejecimiento. Y la que se resiste a envejecer, no va a vivir bien su menopausia. Se va a deprimir, va a estar alterada, irritable.
¿Las mujeres piden hormonas?
Claro. El problema es cuando uno quiere sacárselas. Como se sienten bárbaras, no quieren dejarlas. Ahí los médicos tenemos que ser flexibles y valorar la calidad de vida y el riesgo de cada una. La dosis se acomoda a la situación. Hoy se indica únicamente si la paciente presenta síntomas.
Habló de sofocos, insominio, irritabilidad. ¿La depresión es otro síntoma frecuente?
La seria, no. Se manifiesta en una mujer que ya tiene una historia de depresión. No hay depresiones intensas provocadas únicamente por la menopausia. Hay inestabilidad, tristeza, llanto fácil, sensibilidad.
Pero esa sensibilidad también coincide con el síndrome del nido vacío, la ida de los hijos.
A los 50, la mujer no sólo pierde los estrógenos. También tiene un cuerpo que va envejeciendo. Es una mujer que dice: “a mí se me cae todo.” Y esto es real, es un cuerpo que está declinando. Además, está el tema de los hijos. Ya son grandes y se van. Es una etapa de despegue, del nido vacío, donde queda una carencia. Después está el tema del marido, que pasa por su propia historia. Y están los padres mayores, que empiezan a enfermar. La mujer cambia de rol y se transforma en madre de sus propios padres, un cambio de rol dificilísimo. También puede pasar que los chicos se queden en la casa. Pero ya no son chicos chiquitos, sino jóvenes independientes que toman la casa como un hotel cinco estrellas. Ropa lavada, novias incorporadas, comida hecha. A esa edad, a la mujer le cambia todo alrededor.
Para algunas mujeres, la menopausia podría representar casi una liberación. Adios ciclos, tampones, toallitas. Pero el tema tiene una carga negativa. Sólo se habla de calores, molestias, angustia…
No es para tanto. Hay una etapa para cada momento de la vida.
Sin embargo, ahora las etapas parece estar en plena transformación. Se prolongó la adolescencia y hay mujeres que empiezan a programar tener hijos a los 40. Yo estoy altamente preocupada por eso. La mujer se casa tarde y no quiere tener hijos todavía. Se lo plantea recién a los 34-35 años, cuando comienzan los riesgos y empieza a declinar la fertilidad. Y ni hablar después de los 40. La mujer tiene que darse cuenta de que el reloj biológico es inexorable. Eso no cambió. No hay cirugías para eso.
Además, ese corrimiento tiene otras connotaciones. Si las mujeres esperan a tener hijos a los 40 y sus hijos hacen lo mismo, en el futuro podría llegar a haber una generación sin abuelos.
Y ya hay parejas que se plantean no tener hijos. Esa es otra decisión complicada. Pero también es complicado cuando una mujer que está llegando al fin de su fertilidad pretende tener un chico. Es tremendo para la que cree que todavía puede y se le pasó el cuarto de hora. La mujer que no acepta envejecer es la que más va a sufrir el climaterio. La que acepta el paso del tiempo, va a sobrellevar mejor esta etapa. Cómo médicos tenemos que cuidar su salud y también ayudarla a aceptar la cronología de la vida. Hay que ayudarla a armar un proyecto a futuro.
¿Y cómo se hace para llegar bien a esta estapa de la vida?
Para eso hace falta una vida sana, una buena dieta, con un aporte rico en calcio para evitar la osteoporosis. También está indicado el ejercicio (ver página 5) porque ayuda a prevenirla, disminuye el riesgo de enfermedad cardiovascular (que empieza a aumentar después de la menopausia) y mejora el ánimo al aumentar la secreción de endorfinas. También evita engordar, que es uno de los grandes problemas de la menopausia.
Entonces, es inevitable lo de los kilos de más.
Sí. No es un mito. Se produce un cambio metabólico, que se llama aumento de la insulinoresistencia, hoy de moda. El síndrome metabólico aparece un poco por la falta de estrógenos y otro poco por el envejecimiento. Por eso hay una tendencia a engordar, amén de que a la mujer le gusta comer más y se mueve menos. Comúnmente se aumentan unos tres kilos —no diez—, que se bajan con dieta y ejercicio.
Prensa Clinica Sucre