
La guía para alcanzar un orgasmo increíble (y es válida para los dos)
Como en casi todos los aspectos de la vida, en el sexo también se aplica una máxima irrefutable: las prisas nunca son buenas consejeras. Y en cuestiones de cama, para ninguno de los dos. Cierto que a las mujeres se les atribuye la capacidad de disfrutar de múltiples orgasmos –ojo, que ellos también pueden aunque el esfuerzo sea mayor–, pero a efectos prácticos: quedarse a medias o llegar demasiado tarde puede resultar de lo más frustrante para ambas partes.
A menudo escuchamos hablar del refractario masculino o cómo conseguir que ellos aguanten más en la cama para que las ardientes féminas…