Otonomaki es el nombre de la terapia japonesa para aliviar problemas de postura y entumecimiento de la que trata este artículo, en japonés quiere decir «embalamiento de adultos». Y es una práctica que está ganando cada vez más tracción en el país.
La idea viene de la práctica del Ohinamaki, en la que los bebés son envueltos en sábanas o lienzos para ayudarles en su desarrollo físico.
Y cada sesión dura aproximadamente 20 minutos.
«El Otonamaki se inventó porque a alguna gente le preocupaba que los bebés se sintieran incómodos o claustrofóbicos cuando los envolvían», cuenta Orie Matsuo de Kyoko Proportion, una de varias compañías que ofrece la terapia.
«Así que pensamos que si envolvíamos a los adultos de la misma manera, entonces se iban a dar cuenta de lo bien que se siente», explica.
Otonamaki fue originalmente inventado por una famosa partera japonesa, Nobuko Watanabe, quien también inventó un cinturón de maternidad que es muy popular en Japón.
Y esta particular forma de masaje es ofrecida sobre todo a mujeres, algunas de las cuales la ven como una alternativa a los masajes tradicionales u otras terapias físicas.