El día que los maracaiberos conocieron el Toddy y el Corn Flake
A comienzos del siglo veinte no era nada difícil enterarse de las novedades que llegaban a Maracaibo desde el extranjero. Bastaba con echar un paseíto por la Plaza Baralt para saber que una “máquina infernal” llamada automóvil había sido bajada por el puerto y la exhibía el comerciante Julio Añez frente a la Botica Nueva, o que en la Sombrería al Vapor, de Gustavo Zinng, vendían “la gran pava amarilla fina, la de ala sencilla”, que era la novedad del momento en sombreros franceses para damas.
Todo lo que se importaba causaba asombro a los maracaiberos de las primeras décadas del…