Dallas realizó un gran trabajó al neutralizar al peligroso LeBron James, que por primera vez en más de cuatro años no terminó con dobles dígitos al irse con apenas 8 puntos, 9 rebotes y 7 asistencias.
Dwyane Wade fue el mejor por Miami con 32 cartones, escoltado por Chris Bosh, con 24.
El quinto juego de esta serie al mejor de siete se llevará a cabo el jueves, también en Dallas, estado de Texas.
Los locales salieron a rifarse el pellejo en este partido, conocedores de que hasta la fecha ningún equipo de la NBA ha dado vuelta a una serie en contra 3-1.
La victoria de los Mavericks de este martes obliga a que la final por el título se traslade hacia Miami, donde se jugará el sexto partido el domingo y el séptimo en caso de ser necesario el martes próximo.
Dallas le devolvió la moneda a Miami cuando le superó 21-9 en los 10 minutos finales, aunque los últimos 60 segundos del partido se jugaron con el público de pie y la pizarra colgando de un hilo para los de casa.
Luego del enceste de Terry que puso delante a Dallas, éste se adelantó 82-78 por dos tiros libres de Nowitzki, pero Miami replicó con doble de Bosh y uno de dos libres de Wade para acercarse 82-81 a 30 segundos del final.
El ‘Kaiser’ alemán realizó un furiosa entrada al aro para anotar en bandeja por la derecha y poner el choque 84-81, y poco después Wade realizaba su quinta volcada de la noche para mantener a Miami con aliento 84-83.
Los dos encestes de Terry desde la raya de castigo sentenciaron el triunfo de Dallas y ponen al rojo vivo la serie por la final de la NBA más disputada de los últimos años.
AFP