El año pasado las metas de generación eléctrica se incumplieron, pese a las urgencias que imponía la contingencia nacional. De un total de 5.200 megavatios (Mw) previstos, ingresaron al sistema 1.250 Mw.
El Ministerio de Energía Eléctrica en un ejercicio introspectivo, dentro de su balance de gestión, detecta limitaciones técnicas, presupuestarias, financieras y políticas que obstaculizaron en 2010, el propósito por repotenciar el sistema eléctrico, a fin de garantizar su confiabilidad.
El despacho advierte que el equipamiento eléctrico presenta «un alto nivel de obsolescencia» y las actividades de «transmisión, distribución y comercialización vienen arrastrando un largo período de pérdidas de energía de carácter técnico, que se generan por las condiciones propias de las instalaciones y de carácter no técnico, que corresponde a la energía eléctrica tomada ilegalmente, generando perjuicios impredecibles para la buena prestación del servicio» local.
Destaca el informe que la diversidad de plataformas tecnológicas destinadas al proceso de comercialización, «afecta el procedimiento de facturación, recaudación, atención al usuario y gestión comercial».
Sin embargo enfatiza el ministerio en su Memoria y Cuenta 2010, en que los variados objetivos, culturas y prácticas de fuerte arraigo en los entes que conforman el Sistema Eléctrico Nacional (SEN), ha generado «dificultades para la articulación de las organizaciones del sector vinculadas a comunidades y trabajadores».
Tras explicar los logros alcanzados en el ejercicio fiscal del año pasado, en los cuales se avanzó en la instalación de las plantas Picure, La Raisa, El Sitio, Guarenas y la preparación de las condiciones para la instalación de dos barcazas en el estado Vargas, así como el adelanto de nuevas capacidades de generación en el Zulia, los andes, llanos occidentales y el oriente del país, el texto revela la presencia de limitaciones de orden económico.
Piedras en el camino
Indica la presentación que hubo «carencia de recursos presupuestarios para el financiamiento de proyectos en ejecución, como para nuevos proyectos que se encuentran formulados y que son necesarios para avanzar en la sostenibilidad y crecimiento del SEN».
Igualmente el despacho observa «retrasos en la obtención de los créditos presupuestarios para compensar el ajuste cambiario que se aprobó en 2010, lo que afectó el avance de la ejecución física de los proyectos que fueron financiados a través de la Ley Especial de Endeudamiento Anual».
El Ministerio de Energía Eléctrica refiere que la contratación colectiva única del sector, que agrupó a más 35 mil trabajadores de las catorce empresas eléctricas del país «incrementó significativamente los gastos de nómina y no se cuenta con recursos presupuestarios que permitan cubrir la misma en su totalidad, incidiendo esta situación en el clima organizacional y en el desempeño de los trabajadores».
Esta circunstancia ha mermado el propósito de las autoridades de la Corporación Eléctrica Nacional (Corpoelec) en «incorporar a los tercerizados».
El extenso documento precisa que el sistema viene arrastrando una situación financiera deficitaria, debido a que «la recaudación no permite satisfacer los gastos operativos y la demanda de recursos para mantener, reemplazar e instalar equipos de avanzada para las nuevas demandas del servicio que son de orden de magnitud significativa».
Y refiere que «la asignación y desembolso de los recursos financieros no es oportuna atendiendo las prioridades del sector, en virtud, que los procesos burocráticos del Estado, carecen de mayor simplificación de sus trámites administrativos». Se adiciona que el rezago en la fusión de las empresas del sector, en Corpoelec, procura «dispersión de esfuerzos».